
Iniciado por
Tadzio
Sólo un par de réplicas a malonemuere:
En primer lugar, si me opongo al laicismo y a la deificación de la razón que propugnan Russell, Foucault o Fromm es precisamente porque conozco sus posturas. En caso contrario no tendría legitimidad alguna para sostener mi oposición a las mismas ya que, como le apunté anteriormente, para opinar es preciso tener conocimiento de causa. En segundo lugar, señalar que la Iglesia no desprecia la razón, ya que eso supondría despreciar al ser humano en cuanto tal; lo que la Iglesia no comparte es la deificación de la razón.
Por otra parte, creo que es preciso señalar que si bien es cierta su afirmación de que la cultura mediterránea -en lo que a occidente se refiere, entiendo, ya que supongo que en su afirmación no quedan incluidos nuestros vecinos musulmanes que dudo conciban sus valores del mismo modo que Europa, ¿me equivoco?- o, mejor dicho, europea se sustenta sobre los pilares del Derecho Romano y la filosofía griega, me temo que olvida usted el tercer pilar: el Cristianismo. Si pone en duda mi afirmación sólo le remito, a modo de ejemplo, a los textos de los padres de las Comunidades Europeas como Robert Schuman, Adenauer o De Gasperi.
Europa, no lo olvide usted, aunque se declare laica, se erige sobre un sistema de valores y principios fundamentales nacidos del Cristianismo.
Repetirle nuevamente que la cruz no es símbolo de muerte sino de redención y que la festividad cristiana no consiste en la muerte de Cristo sino en su Resurrección.
Por último, y especialmente, quisiera pedirle nuevamente respeto ya que resulta especialmente ofensivo la comparación que hace entre lo que usted denomina "integrismo cristiano" y el integrismo islámico. Si la manifestación en defensa de la familia del 18 de junio de 2005 le parece comparable con las reacciones que están teniendo los musulmanes tras las caricaturas de Mahoma he de deducir que usted cuenta con fuentes bastante erróneas de lo que en dicha manifestación ocurrió. Yo puedo decirle que estuve allí el 18 de junio y que no se pudo ver en ningún momento ningún incendio a embajadas, ni quema de banderas, ni agresiones de ningún tipo... Fue únicamente una multitudinaria manifestación en la que familias procedentes de todos los rincones de España e incluso del extranjero (hubo representación de Italia, Francia...) ejercieron pacíficamente su derecho a manifestarse.
Además, apuntar que pese a los continuos ataques y mofas que los católicos sufrimos casi a diario nunca se ha respondido de un modo tan intolerable y violento.
Marcadores