Indignado
El libro, aunque muy corto, está muy bien y es barato. Lo recomiendo.
El título describe muy bien como me siento últimamente. Y es que la dirección que está tomando el mundo no es nada buena, al menos para los que no somos millonarios.
En un estado de bienestar como el español, en Madrid se va privatizando poco a poco la sanidad, y en Cataluña se recortan los presupuestos para ese fin. Sin embargo, el cinturón de los políticos no les aprieta, al revés, usan un agujero más que es por donde se cuelan nuestros impuestos.
En Telefónica, con récord de beneficios el año pasado, que repartió 8 mil millones entre sus accionistas, que aumenta el plus de sus ejecutivos en 450 millones este año, quieren echar a 6.000 trabajadores (jubilación anticipada, con igual sueldo), sin embargo cuando les llamas te pasas una hora al teléfono por culpa de las dichosas maquinitas y apenas solucionas el problema.
En PCcity aumentan el sueldo y los plus de los ejecutivos un par de meses antes de cerrar y echar a 1.000 trabajadores.
Pero si nos vamos fuera de España, las agencias de especulación financiera hunden economías, esta semana le toca a Irlanda. En Japón, la compañía propietaria de Fukushima ha sido y es oscurantista con todo lo que está pasando, y el Estado (incluido el gobierno) no tiene toda la información.
¿Quien nos gobierna?, ¿pueden los políticos mejorar la calidad de vida de un país?, y si es así, ¿tienen la formación y la honestidad necesaria?.
Día que pasa, día que me indigno más.
Última edición por Abelardo; 15/04/2011 a las 17:26
Fue, lo confieso, un sentimiento de vergüenza, más bien que la vocación, lo que me indujo a buscar la sombra de un monasterio.
Marcadores