Pescadito azul
conocido por muchos nombres pero los más populares son:
Boquerón , Bocarte y Anchoa
BOQUERONES EN VINAGRE
Primero hay que limpiar los boquerones.
Esta es la parte más difícil pero con un poco de práctica se puede aprender.
Para hacerlo lo ideal es ponerlos en agua muy fría.
Hay que limpiarlos uno a uno.
Separamos un boquerón y, usando la uña del pulgar, le arrancamos la cabeza tirando con cuidado para llevarnos con la cabeza las tripas.
Seguidamente introducir el mismo dedo por el agujero de la cabeza en dirección a la cola mirando de retirar los restos de vísceras que pudieran quedar.
De esta forma el boquerón queda abierto.
Seguidamente retirar la espina por la zona central.
Romperla por la cola pues no queremos retirar la cola. Esta nos mantendrá unidos los dos lomos.
Finalmente hay que lavar los boquerones debajo del grifo y volver a ponerlos en agua fría.
Este proceso hay que llevarlo a cabo para cada boquerón y es muy importante que sea realizado correctamente.
Una vez limpios hay que marinarlos.
Para ello ponemos en un recipiente tipo “tupper” el vinagre, el agua y un poco de sal. Rebajamos el vinagre para evitar que cocine demasiado los boquerones.
Luego colocamos los boquerones abiertos y con la piel hacia abajo. Asegurarse que el marinado cubre completamente el pescado.
Agitar un poquito y guardar en frío durante unas dos horas.
Para saber si ya están la carne del pescado tiene que ser blanca incluso en las partes más gruesas.
Para conservarlos hay que apartar los boquerones del vinagre y colocarlos en un recipiente hermético con la piel para abajo y haciendo capas.
Cubrir cada capa con aceite de oliva y asegurarse al final que están completamente cubiertos de aceite.
Finalmente, para prevenir el anisakis, se recomienda congelarlos durante unas 48 horas y luego conservarlos en frío.
A la hora de servirlos se suelen acompañar de ajo y perejil picados.

BOCARTES RELLENOS CON JAMON SERRANO
[LEFT]
Limpia y abre los boquerones y les quita la espina, con cuidado de no separar los dos filetes.
Colócalos en un plato, abiertos en libro y con la piel hacia abajo.
Sobre cada uno espolvorea una pizca de sal y, a continuación, coloca una loncha de jamón .
Cierra con otro boquerón encima, con la piel mirando hacia arriba. .
Pásalos ligeramente por harina y huevo.
A continuación, fríelos en una sartén con abundante aceite de oliva.
Una vez fritos colocalos un rato en papel absorbente.
Colocalos en el plato adornándolos con una ramita de romero

ANCHOAS
En salazón, ahumadas o en aceite de oliva.
El tratamiento artesano de la anchoa es todo un arte que, en numerosas ocasiones, se transmite de padres a hijos.
Como desconozco ese tratamiento......dejo el trabajo a algún artesano que haya heredado o simplemente aprendido.
Marcadores